¿Qué es el Bótox, una bacteria, un veneno?

Escrito por

Existe una bacteria llamada Clostridium botulinum, en la época en que se acostumbraba a enlatar alimentos de forma casera produjo muchas intoxicaciones alimentarias. Las cuales eran muy serias y peligrosas, a todo este cuadro clínico se le llamó botulismo. Esta enfermedad es muy rara, también se puede contraer al contaminar heridas con dicha bacteria, y en una forma aún más extraña, los bebes se pueden afectar al consumir miel.

 MARCA BOTOX

Al igual que en el caso de la penicilina, con el paso del tiempo, científicos fueron capaces de aislar la toxina botulínica y encontrar la forma en que el hombre se beneficiara de sus facultades terapéuticas. La toxina botulínica fue bautizada con el nombre de Bótox® hace más de 40 años, este fue el primer nombre comercial que tuvo y por el cual es conocido por la mayoría de las personas, aunque existen otras marcas que se usan ampliamente en el ámbito médico y estético.

El hecho de que sea un medicamento es algo muy positivo, tanto para los galenos como para los pacientes. Millones de personas se han beneficiado de los usos médicos y esto conlleva a que se tenga certeza respecto a su seguridad; teniendo en cuenta que especialidades como la neurología, oftalmología y la dermatología, la emplean con alta frecuencia en la práctica clínica. Dado sus satisfactorios efectos y su absoluta seguridad (tiene muy pocas contraindicaciones) se ha convertido en el procedimiento estético más realizado a nivel mundial.  

En nuestra experiencia es importante que un paciente se informe acerca del procedimiento, realice las preguntas respectivas y tenga muy claro los resultados que puede obtener. Es fundamental entender que la aplicación de toxina botulínica es un procedimiento médico, seguro y confiable, depende de ti buscar al especialista que te brindará el respaldo durante el proceso. 

Me parece justo que les confiese que en el año 2000 cuando comencé con todo lo relacionado a la Dermatología Estética, yo le tenía prevención a el “famoso” Bótox, por cuenta de tantos comentarios que había escuchado el respecto. Sin embargo, a medida que revisé información científica acerca de sus resultados, de su seguridad así como de sus usos terapéuticos, decidí comenzar a aplicar toxina botulínica en casos como parálisis faciales, en el control de la sudoración escesiva y finalmente llegué a las aplicaciones estéticas.

Debo decirles que con el paso de los años, a medida que he adquirido experiencia aplicando toxina botulínica y realizando los controles dentro de mi práctica profesional, respaldo ampliamente el uso de la misma, siguiendo las indicaciones y recomendaciones estipulas para su uso.

 

La inmensa mayoría de anécdotas que cuentan las personas sobre los "inconvenientes" permanentes de la toxina botulínica, están relacionados con personas que promueven otras sustancias utilizando el nombre de Bótox o toxina botulínica para realizar procedimientos dudosos que nada tiene que ver con lo que ofrecen y que muy seguramente está relacionado con el desafortunado uso de biopolímeros.

Visto 359 veces

Artículos relacionados (por etiqueta)

Más en esta categoría: « Cuando Tenerle Miedo al Bótox®

Recibe información personalizada

(*)
Campo invalido

(*)
Campo invalido

(*)
Campo Invalido

(*)
Campo invalido

(*)
Campo invalido

(*)
Campo invalido

Escribir el código

(*)
Campo invalido

Ver Condiciones y Restricciones